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Tapa del Nº3

Tapa del Nº3
Entrevista a Cielo Razzo y la Manzana Cromática protoplasmática + Antiensayo sobre educación

martes 27 de octubre de 2009

Cielo Razzo, Entrevista a Pablo Pino


Pablo Pino, cantante de la banda Cielo Razzo, escoba en mano, mientras barre concentrado, mira hacia enfrente las sombras que proyecta la noche. Junta un pilón de hojas secas, y confiesa: me gusta barrer de noche.

¿Te gusta barrer de noche, por?
Porque ya no hay nadie... es la hora en que barren las brujas. A veces, como la luz de la calle anda más o menos, flasheo que entre los árboles de enfrente, aparecen un par y me miran. Pablo sigue barriendo; su mujer se asoma por la ventana, y le dice si puede ir a contarle un cuento a su hija, que ya está en la cama. Ahí voy, responde, termino acá con las hojas secas y voy.

También las podés levantar y echar en los canteros… (Las hojas son una montaña. Es una vereda ancha, con dos canterotes cuadrados; adentro hay esas flores que sólo se abren de noche) ahí se pudre y se hace buena tierra.

¿Sí...? Bueno, dale.

Sí, posta, lo que hacemos es sacarle las bolsas de basura y eso. ¿Tenés una palita? Juntando, seguimos charlando, pero no para reproducir en una nota. Nos despedimos al rato, va a contarle un cuento a su hija, explicándome que su hora favorita para componer, también es la hora de las brujas... que a veces lo ayudan. Las entrevistas, prefiere hacerlas de mañana, a cara de perro.
Acepto el desafío.


2. La Previa
9:30 de la mañana. Bar Bestiario, sobre una avenida que da a la cancha de Central. Desayunamos. Me madruga:

Tire, maestro.

¿Tu primera canción?
La primera, (la hicimos en vivo los primeros años) se llamaba: La moneda. No era la de Páez, era otra. Después supe que la de él se llamaba así.

¿Cómo decía?
Era una canción muy adolescente, no por lo que decía, sino por cómo lo decía, hablaba de todo. ¿Cómo era? Hablaba del caos mundial. Un poco de los males del ser humano, de las guerras, de la intoxicación, de la capa de ozono. La letra no la tengo presente.

¿Esa fue tu primera canción dentro de Cielo Razzo, o ya estaba de antes…?
Apenas entro en Cielo Razzo, estoy seguro de que esa fue la primera canción que aporté; estaba dentro del repertorio de las siete canciones que tocábamos con la banda en vivo, se sumó a las cinco, que ya el Nano y Cristian tenían compuestas; yo sumo ésta, y otra que se llamaba Pesada. Que hablaba de una chica que era muy pesada, pero era una chica imaginaria, algo que me hubiera gustado que pase, que no pasaba nunca.

¿Qué decía la canción?
Era rocanrol. Canción muy joven. Yo tenía 19 años. Más allá de la edad, jóven en otro sentido, recién arrancaba a tocar: a los 18 tuve una guitarra. Se supone que empecé de grande. Se dice que todos empiezan a tocar a los 12.


(Continúa en revista Antiprincipito Nº3, muy pronto en los kioscos de las lineas de subtes y trenes)

La Manzana Cromática Protoplasmática


Conversación con el Botis, cantante de La Manzana sobre la historia de la banda

Estamos comiendo pizza napolitana en una plaza sobre el pasto, en Haedo. Es un viernes feriado, 1º de mayo. Arranca el Botis ni bien el play del grabador:


La Manzana empezó como un concepto, en un cuaderno cuando estaba viajando. Nació desde una necesidad de escribir... escribir canciones, cuentos, cortos... y, así como a veces vienen las palabras y las historias, La Manzana Cromática apareció y ¡plaf!, fue todo un algo intenso... apareció como concepto de un espacio artístico, que en realidad no estaba pensado que sea exclusivamente musical; aunque la veta musical era la más fuerte. Después de eso, las músicas que siempre estuvieron dando vueltas, se manifestaron, en algún punto. Y la ley de afinidad se hizo presente también, o sea, gente que por ahí era sensible, tenía afinidad a esa música, con ese arte, se acercó... y fue un momento de mucho descubrimiento de amigos, una etapa donde conocí muchísima gente.

El ritmo de la entrevista, lo marca la napolitana. Lo escrito la borra, pero en el audio, se descubre la pizza, asomar cuando se pronuncian algunas palabras. Esto marca los silencios y momentos para pensar, lo que va surgiendo, las preguntas y las respuestas, en los mordiscones o mientras masticamos, atentos a nuestra conversación, pero también a lo que pasa en el paisaje de la plaza y su circulación. Con el Botis no queda otra que crear nuestro propio ritmo. Compartido.

También, para mí fue un descubrimiento espiritual, relacionado con esa etapa de la vida, con los diez y pico, dieciocho... hasta veintipico, un descubrimiento del mundo espiritual, donde el arte tiene mucho que ver.
Y después simplemente, habiendo recorrido ese camino de juntarse con un montón de compinches y gente, la primera vez que, digamos, aparecieron personajes, fue en respuesta a la necesidad de un amigo: que se había enamorado de una española, y se me ocurrió que podíamos hacer un recital para juntarle guita para el pasaje, para ayudarlo. Y así fue la primera Manzana. Ahí aparecieron personajes míticos como Menócles, el marroquí autoexiliado en lancha; y el líder de las fuerzas protoplasmáticas, Nestúm.

(Continúa en revista Antiprincipito Nº 3, pronto en kisocos de las líneas de subtes y trenes)







lunes 1 de diciembre de 2008

Antiensayo: Aprendizaje multidimensional

Julián Bernatene es artista plástico, y un apasionado docente, y comparte en este número 3 del Antiprincipito sus reflexiones sobre su propuesta de pensar el mundo en múltiples dimensiones. Aquí un fragmento de su antiensayo:

El dibujo qué es: expresar en la tercera dimensión: porque una hoja es plana, y sin embargo un dibujante piensa y expresa con su dibujo lo que pasa en la profundidad, la tercera dimensión. Ahora: expresar algo, es peligroso. Desde chicos, nos hacen pensar y sentir, que cualquier cosa natural que expreses, está mal. ¿Esto no nos pasó a todos? En la escuela, en tu casa, todo lo que te gusta hacer, tenés que progresivamente, ir dejándolo de hacer, y pensar en tu madurez, que lo que hagas tiene que ser importante, destacarte, tener cada vez más… y eso hace daño. Y nadie dice nada. El varón que expresa otra masculinidad, es decir, que no busca sobresalir, tener éxito, cosas, ¿en qué se transforma? en esta sociedad. Y lo mismo con la exigencia sobre la mujer. Porque es el individuo el foco de este sistema. Uno no sabe qué hacer en casa, cómo ponerle límite a los hijos, a los alumnos; justamente son situaciones grupales, situaciones de comunidad; porque el discurso único se basa en las exigencias individuales. Afuera, vas a una entrevista de trabajo y te va mal; y cuando conseguís un trabajo, no es tan fácil destacarse, porque te pensás solo, aislado; entonces, adónde está eso de que el varón sobresale. O sea, están las condiciones naturales: la mujer esconde sus partes, y en el hombre sobresalen sus partes; el varón tiene más fuerza física, entre comillas, porque hay mujeres con una polenta enorme. Además hay fuerzas y fuerzas: está comprobado por médicos, que si tuviera que pasar por el dolor que una mujer siente al dar a luz, un hombre se muere de un infarto. El hombre tiene que mostrarse fuerte, y la mujer, sensible, tierna. Entonces: ¿qué pasa con los hombres tiernos, y con las mujeres fuertes? Generalmente son personas señaladas como caracteres difíciles, o cosas raras; siempre cuando hay una tercera dimensión, algo mixto, pasa a ser conflictivo. La expresión de un conflicto, no quiere decir, ir a pelear, hacerse de las armas, sino, poner al desnudo esta dualidad, este plano que no nos permite ver. El plano liso, bidimensional que te anula. La cosa no es fácil, porque cuando vos vas a lo necesario, para vivir, las reglas del sistema de lo que está establecido, son muy claras: es ganar. Ganar o ganar. Es sobresalir. Todo esto es muy masculino, es tremendo, es estar en la cima del obelisco, o nada. Entonces esto nos obliga a pensar las cosas de una manera que son cerradas, planas; que anula la fuerza intrínseca que el mundo nos otorga.

Continúa en Antiprincipito Nº 3.

Los cuadros siguientes, pertenecen a la muestra inédita, Una ligera brisa. Todos de autoría de Julián Bernatene y Paulo Alfieri... salvo el hombre araña, cuyo autor es Francisco Bernatene.



Y por qué yo tengo que saberlo.
Pastel sobre papel, 2009.



Participación en el cosmos.
Pastel sobre papel, 25x35cm. 2006.



Vos no le decís nada a nadie.
Pastel y acrílico sobre papel. 2009.





La mirada del hombre araña.
Fibras y collage sobre papel de Francisco Bernatene. 15x11cm. 2009



Todos los billetes son falsos.
Pastel sobre papel, 69x150cm., 2008




Ligera Brisa.
Pastel sobre papel, 105x150cm., 2007